exalumnEl C.E.I.P. San Martín de Campijo debe su nombre al hecho de que se construyó en el barrio de Campijo, en el cual había un monasterio construido en el siglo IX por orden de Alfonso I, en honor a San Martín de Tours.

La historia del actual Colegio de San Martín de Campijo pasa ineludiblemente por mencionar (aunque sea de manera fugaz) la figura del P. Enrique Basabe, sacerdote jesuita nacido en el barrio de Campijo, impulsor y fundador de este colegio.

"Si una persona no puede dar un millón de pesetas, que un millón de personas den una peseta."El P. Enrique Basabe (1893-1993), catedrático de la Universidad de Salamanca, había desarrollado ya una importante labor en los barrios salmantinos de Pizarrales y Prosperidad, donde muchos niños campaban entre el barro, sin posibilidad alguna de recibir una educación que les permitiera desarrollarse cultural y humanamente. 

La situación del barrio de Campijo y el deseo de que estos niños  pudieran disfrutar del mar en las épocas de vacaciones -un bien todavía reservado, a finales de los años cincuenta, para minorías- fueron los motivos que le impulsaron a comenzar en Castro Urdiales una obra similar con la fundación de este colegio. Él no tenía recursos económicos pero acuñará una frase que se hará celebre “Si una persona no puede dar un millón de pesetas, que un millón de personas den una peseta”. Y así, ladrillo a ladrillo hará realidad su proyecto.

Años después, el centro es trasladado al colegio Barquín, donde comparte instalaciones con el IES Ataulfo Argenta en espera de que se termine la construcción de los actuales locales situados en la calle Aranzal, y que finalmente serán inaugurados el 2 de marzo de 1998, con la asistencia de las autoridades municipales y de la Comunidad.